DIAGNOSTICO
Diagnóstico
La discapacidad intelectual se debe verificar con el tiempo, es muy difícil que un neurólogo
establezca un diagnóstico cuando el niño tiene 18 meses de edad, después de los
48 meses, el margen de error para no confundir esta condición con otras
enfermedades es menor.
“Entre más pequeño sea el niño, más difícil es el
diagnóstico de discapacidad intelectual, porque conviven con otras dificultades
cognitivas, como el autismo, problemas de déficit de atención o memoria. Hay
niños que sólo tienen problemas de memoria, motricidad o una epilepsia que se
puede controlar, entonces los rasgos de inteligencia suben y no tienen discapacidad
intelectual, sino otras afecciones”.
Conforme los menores de edad se acercan a los seis años, es
más fácil que se verifiquen sus habilidades cognitivas. Es prudente que ante la
sospecha de cualquier tipo de discapacidad, los padres de familia acudan con un
genetista para que se haga un diagnóstico más específico y se sepa cuáles son
los defectos congénitos y enfermedades hereditarias del menor de edad.
“Existen muchas trabas para que los papás hagan estudios
genéticos, porque tienen el pensamiento generalizado de que si se hace, se va a
encontrar algo en su hijo, aunque no haya una cura o un tratamiento para lo que
sea que tenga, además de que se piensa que al ser diagnosticado, el pequeño
tendrá una etiqueta, pero no es así, se deben hacer estos estudios para que los
expertos sepan dar consejos, para saber si un hermano, por ejemplo, nacerá con
las mismas condiciones”.
La discapacidad cognitiva es un problema degenerativo, pese
a que no existe una cura como tal, es importante tener un diagnóstico temprano
para poder brindar una mejor calidad de vida en el futuro a estos pacientes.
“Es un diagnóstico fuerte, los padres no lo aceptan tan fácil, porque es algo
de por vida, como es una situación que va a afectar la calidad de vida de toda
la familia, hay que darles mucho apoyo”.



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